NUESTRAS SOLUCIONES PARA TRATAMIENTOS CON CERAS
Las frutas son productos perecederos que, tras la recolección, sufren un proceso de envejecimiento, provocándoles un importante deterioro de su aspecto físico y calidad organoléptica.
La fruta una vez cosechada, se envía a la línea de empaque donde mediante la práctica de lavado, que busca eliminar sustancias que vienen del campo como esporas de hongos, polvo y restos de productos fitosanitarios, también elimina parte de la cera natural que tiene la fruta, que acumuló durante su etapa de crecimiento y desarrollo en el árbol.
Esto ocasiona que el fruto sea más susceptible a la pérdida de agua (peso) por transpiración y respiración, a su vez la deshidratación de los frutos produce un ablandamiento de la textura, aparición de manchas y alteraciones fisiológicas en la cáscara que deprecian su valor comercial, pero, sobre todo, una pérdida en su valor nutricional.
Para reducir estas pérdidas, se realiza la aplicación de ceras, los que además mejoran la apariencia de los frutos.
Dentro de los beneficios generales en el uso de estos productos, ya sean sintéticos o naturales, encontramos:
- El retraso de la senescencia de las frutas
- El incremento de vida útil
- La disminución en la pérdida de peso excesiva y deshidratación
- La disminución de problemas asociados, como aparición de arrugas y manchas
- El mantenimiento de la calidad nutricional
- El fortalecimiento de la seguridad alimentaria y la reducción del desperdicio de alimentos
Para utilizar algún tipo de cera hay que tener en cuenta que:
- Sea un producto con la formulación adecuada
- La dosis óptima y los tiempos de contacto
- La legislación de cada país sobre el uso y tolerancias del producto
- El método de aplicación, que en el caso de ceras tenemos opciones como: UBV + Electroestática o con discos de gota controlada.