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2. El papel de la postcosecha en la alimentación sostenible

La alimentación saludable está cada vez más implantada y extendida en nuestra sociedad, tanto en lo que se refiere al número de personas que la siguen como en la amplitud del propio concepto, que hoy en día es muy extenso y ambicioso.

Actualmente, las personas ya no se conforman con llevar una dieta saludable y equilibrada, sino que exigen también que los procesos de cosecha y producción de los alimentos cumplan los requisitos y parámetros de la alimentación sostenible. Y aquí es donde entra en juego la agricultura ecológica o sostenible (forma de trabajo donde se obtienen productos naturales y respetuosos con el medio ambiente).

El gran valor de la agricultura sostenible es que todo el proceso productivo se debe caracterizar por ser completamente respetuoso con el medio ambiente. Esto implica, la prohibición de emplear fertilizantes, fungicidas y pesticidas que incluyan productos químicos.

Este tipo de agricultura está directamente asociada al uso de energías verdes y renovables, priorizando la utilización de recursos naturales y técnicas de producción racionales, como la rotación de cultivos, que evitan el desgaste de la tierra y el agotamiento de los recursos del planeta.

El objetivo es que en el futuro se pueda seguir disfrutando de alimentos suficientes, de calidad y naturales. Dicho de otro modo, garantizar el derecho de todos a una alimentación sostenible y saludable tanto en el presente como para las generaciones venideras.

No cabe duda que la producción y consumo de alimentos naturales y los métodos de producción ecológicos y sostenibles presentan muchas ventajas, las cuales inciden positivamente en la salud de las personas y del propio planeta. Pero no se puede obviar que se trata de métodos agrícolas que suponen también importantes problemas y retos, los cuales solamente pueden superarse con el esfuerzo e implicación de todos: administración, agricultores, consumidores y empresas del sector.

Un factor importante es que los alimentos ecológicos, al usar productos naturales y métodos de producción no intensivos, normalmente son más caros que los alimentos generados por los métodos habituales.

Por otro lado, en ocasiones, los trabajadores que se dedican a la agricultura ecológica y sostenible se enfrentan a problemas técnicos, como la obligatoriedad de usar fungicidas o fertilizantes inocuos, autorizados y registrados para tal uso. Y esto no siempre es fácil ni asequible.

Es en este ámbito, y más concretamente en la postcosecha, es importante trabajar en una línea de productos ecológicos que busquen dar respuesta a las diversas necesidades de un mercado en clara línea ascendente. Como expertos, nuestros esfuerzos están enfocados principalmente a traer productos que cubran las distintas fases del proceso cuando los alimentos ya han sido cosechados, cubriendo las etapas del lavado, conservación, transporte y cámaras.