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3. ¿Diferencias entre pérdida de alimentos y desperdicio alimentario?

El sector de las frutas y hortalizas ha experimentado notables cambios en los últimos años. Ahora las empresas están más preocupadas por el desperdicio alimentario.

El desperdicio de alimentos y la pérdida de alimentos se han convertido en los últimos años en dos temas con mucha repercusión en la opinión pública. Dos realidades similares, pero que tienen matices distintos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) establece una clara distinción entre estas dos realidades. Esta institución afirma que la pérdida de alimentos se refiere a “cualquier alimento que se descarta, incinera o desecha de otra manera a lo largo de la cadena de suministro desde la cosecha hasta el mayorista”. Excluye el nivel minorista, pues no vuelve a ingresar para ninguna otra utilización productiva, como alimento o semilla.

En cambio, el desperdicio de alimentos se refiere a “la disminución en la cantidad o calidad de los alimentos como resultado de las decisiones y acciones de los minoristas, proveedores de servicios alimentarios y consumidores”.

Como podemos apreciar en estas dos definiciones, el desperdicio de alimentos pondría el foco en el comportamiento del mercado minorista y los consumidores. Y la pérdida de alimentos en la manera de actuar de la distribución y los productores agrícolas en la postcosecha. Un comportamiento que, en términos generales, está haciendo que, según recoge el índice de pérdidas de alimentos (FLI) de la FAO, aproximadamente el 14% de los alimentos del mundo se pierdan después de la cosecha. Un índice que no incluye el desperdicio producido en el nivel minorista.