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15. Productos postcosecha para desinfectar superficies e instalaciones

Muchos profesionales del sector agroalimentario están en búsqueda activa de productos para desinfectar superficies en los espacios de trabajo.

La limpieza, más que nunca, juega un papel fundamental para asegurar el bienestar de los trabajadores y para ello, es necesario usar productos específicos como biocidas y virucidas, pero siendo conscientes de que no existe forma de garantizar una completa inmunidad frente a todos los microorganismos existentes. En su lugar, lo que se hace es realizar acciones que mantengan nuestras salas de proceso y almacenes limpios y desinfectados.

Es importante tener muy claro que no es lo mismo limpiar que desinfectar. Sin embargo, para garantizar que una superficie está libre de patógenos es totalmente necesario llevar a cabo ambas acciones, las cuales pueden considerarse en dos fases distintas, pero deben estar incluidas dentro de un mismo proceso.

La primera fase, es la de limpieza y sirve para eliminar las impurezas de las superficies.

La segunda fase, es la de desinfección y sirve para eliminar patógenos de las superficies, aprovechando que ellos están más expuestos y son más vulnerables.


De manera general, para poder garantizar totalmente la seguridad microbiológica de los alimentos, es indispensable que cada planta de proceso cumpla con la normativa interna desarrollada por el área de calidad, como con normativa externa propia de cada ente regulatorio, con el objetivo de reducir al máximo la presencia de patógenos.

Los métodos más utilizados y aptos para la desinfección de superficies son:

  • Métodos físicos, como plasma, UV, tratamientos térmicos, ultrasonidos, atmósferas modificadas, entre otros.
  • Métodos Químicos, como los derivados del cloro, ácido peracético, dióxido de cloro, ozono, peróxido de hidrogeno, ácidos orgánicos, entre otros.
  • Combinación de ambos.

Hay que considerar que cada método de desinfección cuenta con ventajas y desventajas muy particulares y para elegir uno de ellos hay que evaluar el nivel de suciedad con el que se cuenta la superficie a tratar, que sea un producto con la formulación y registro adecuado, la dosis, el tiempo de contacto, el mecanismo de fricción, la calidad del agua y sus tiempos de cambio, temperaturas y método de aplicación con todas esas variables podremos ganar eficacia.

El proceso de desinfección deberá ser ejecutado por personal capacitado con la finalidad de lograr una perfecta ejecución de las funciones higiénicas. Se deben usar los productos en función a lo indicado en las HDS, usando EPPs y en horarios no laborales, posteriormente siempre se debe lavar las manos.